Por José Nelson Mármol
Como todos los años, el fin de la Cuaresma, del mundo católico, empieza con con la celebración del tradicional Domingo de Ramos, que recuerda el ingreso de Jesús en Jerusalén, entre vítores, palmas y aclamaciones. Y, en Tabacundo, al igual que en muchas ciudades del orbe, está conmemoración congrega a una multitud de fieles que protagonizan una procesión que emula esa entrada triunfal de Jesús, hace más de dos mil años.Esta procesión de "Ramos", en Tabacundo recorre un poco más de un kilómetro, entre cánticos y alabanzas, desde la tradicional plazoleta de La Playita, hasta el atrio del Santuario de Mama Nati. Durante el recorrido, las calles se convierten en un verdadero río humano, en el que predomina el verde de los atados del aromático olor del romero y laurel, matizado con el humeante sahumerio que emana de decenas de braceros mecidos rítmicamente por elegantes bracerantes, que lucen sus trajes blancos, adornados con vistosos y brillantes oropeles, y que ambientan el pausado caminar de los Guioneros, que portan enjutos el pendón en el que guarda la cruz, cubierta con un velo blanco, que simboliza el martirio y la muerte de Jesús y que, en el Domingo de Pascua, se desplegará en una gran bandera multicolor que será flameada festivamente para representar la alegría de la resurrección, que vence a la muerte.
2026: 16 Guioneros batirán sus banderas
La Pascua 2026 tendrá la participación de 16 Guioneros que participarán en las diversas celebraciones de Semana Santa, de manera especial en la procesión del Vía Crucis, en Viernes Santo y el Domingo de Resurrección, en el inicio del tiempo de Pascua.Todo se encuentra listo para la celebración festiva de la Pascua 2026. Los 16 priostes de la Pascua de este año participaron en un proceso de preparación, que inició una semana anterior al inicio del período de Cuaresma y previamente al inicio de la Semana Mayor, los Guioneros conocieron las ubicaciones que cada uno de los Guioneros tendrá en el interior de la iglesia durante la misa de Pascua, para la batida de las banderas, para evitar que haya interferencias entre ellas. Así también, se ha realizado la distribución de la participación de los Guioneros en las otras dos celebraciones religiosas en las que, desde hace algunos años, también tienen presencia, como en la festividad de Corpus Christi, que se celebra 60 días después del domingo de resurrección, y en la solemnidad de Cristo Rey del universo, que se celebra en el cierre del tiempo litúrgico ordinario, que generalmente se vive en la tercera semana de noviembre, según comentó Wladimir Guasgua, quien cumple ya su cuarto año consecutivo en participar como prioste de la Pascua.
Los Guioneros, una herencia única
La celebración festiva de la Pascua, en Tabacundo, con la participación de los Guioneros, conserva la herencia patrimonial que se pierde en la historia. Desde tiempos inmemoriales, la comunidad indígena de Tabacundo, y de lo que actualmente es la parroquia de Tupigachi, tiene una participación protagónica en las celebraciones religiosas de Semana Santa, que inicia con la procesión de Domingo de Ramos.
Para esta procesión, los priostes (Guioneros) visten un elegante terno negro, de corte sastre, camisa blanca, corbata, guantes blancos y es acompañado por tres parejas de bracerantes, quienes, en cambio, visten un traje íntegramente blanco (zapatos, pantalón y camisa), adornado con hojas de haba, flores u otras figuras en papel dorado o plateado o bordado, igualmente, con hilos dorados y plateados.
Los bracerantes llevan sobre el hombro izquierdo y el antebrazo una prenda plizada, de color negro, con ribetes de color rojo y dorado, llamada cushma, que es artículo de la vestimenta indígena en la época de las haciendas. También llevan un pañolón blanco terciado por el cuerpo, desde el hombro derecho, que era un distintivo de los capataz de hacienda y que luego lo asumieron los líderes comunitarios para lucirla en las fiestas grandes.
Igualmente, llevan un sombrero de paño negro, también adornado con flores de papel dorado.
El Guionero de la Pascua
El domingo de resurrección, con el que inicia el tiempo pascual, es un día de fiesta y de alegría, porque se recuerda el triunfo de la vida sobre la muerte y el gran protagonista del festejo es el Guionero de Pascua, que es un líder indígena en su comunidad, y que para esta ocasión viste con un traje similar al que llevaban los bracerantes en los días anteriores, con la diferencia que para esta celebración deja el paso solemne y lo cambia por un paso festivo, al ritmo alegre del pífano y de la caja. Y la manifestación más simbólica de esa alegría se expresa en el batir de las banderas multicolores, tanto en los momentos del Gloria, del previo a la consagración y la bendición de la Misa de Pascua, pero sobre todo en el baile festivo que inicia luego de que concluye la procesión con la imagen de Jesús resucitado que recorre la cuadra central que circunda al santuario y que continúa luego del compartir comunitario de la pamba mesa, para luego continuar con la batida de las banderas en cada esquina y el baile por las calles de Tabacundo.







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