domingo, 19 de abril de 1992

El Cóndor en vuelo

Por José Nelson Mármol M.

Emulando el señorío del ave Rey de las alturas, del cual toma su nombre, El Cóndor, una respetable institución cultural, social y deportiva de Tabacundo, estuvo recientemente de cumpleaños y de mantel largo. Pues celebró su septuagésimo tercer aniversario de fundación, según sus actuales directivos, quienes -no dudo- habrán podido rescatar y conservar las debidas actas que son el tesmimonio que llenará de orgullo a sus asociados.

Ha pasado ya un mes de esta celebración y aunque no pude hacerlo en el momento oportuno, quiero sumarme también al sentimiento de júbilo con el que festejaron los directivos y socios, presididos por ese gran hombre de bien que es Dn. Ramiro Falcón. Más vale tarde que nunca me recuerda la sentencia popular, y por tanto considero que no podía eludir esta obligación ciudadana de saludar un feliz acontecimiento de una institución como El Cóndor.

Qué cierto es aquello de que las personas somos pasajeras, no así las instituciones que son las que perduran; pero ello lógicamente depende del trabajo y constancia de quienes a su turno se les confió la dirección de estas organizaciones sociales, y si ahora estamos saludando 73 años de historia de un club colegimos que esto se debe no a la casualidad sino al tezón de sus socios y directivos por ver a su institución grande y ufana como el cóndor de las alturas serraniegas.

Sin lugar a ninguna duda, todos los tabacundeños reconocemos que el club El Cóndor es una de las instituciones que apareció a la vida social y deportiva de nuestro pueblo casi desde cuando nació nuestro cantón, y aunque según los directivos actuales el año de inscripción del Club sería en 1919, me permito inquietar a quienes lo integran con otro dato que lo encontré en la revista RELEJOS (número 33, con circulación latinoamericana), en un artículo monográfico escrito por el ilustre Dn. Alfredo Boada Espín, quien dice que una de las instituciones más antiguas de Tabacundo es el Club El Cóndor, fundado en 1913. En ese artículo (que si los directivos o alguno de sus socios se interesan les podría facilitar una copia fotostática) Dn. Alfredo Boada hace mención a las glorias conquistadas en el ámbito deportivo por este club que recientemente estuvo celebrando sus más de 70 años de creación, lo cual, lógicamente merece nuestra felicitación.

Tabacundo, abril de 1992
(Artículo publicado en la revista ENFOQUE, de Tabacundo)

jueves, 19 de marzo de 1992

Pero... Sigamos adelante

Por: José Nelson Mármol M.

He de comenzar solicitando de mis estimados lectores, sepan disculpar si a veces, como hoy, exigido por las circunstancias, tenga que volver sobre lo mismo.

Y no es que quiera -nunca lo he hecho- ubicarme a ciegas en una oposición a la Administración Municipal local. De ninguna manera.

Pues no soy yo solo quien tenga que hacer pública la inconformidad con lo actuado por quienes nos representan en el Ayuntamiento; será la ciudadanía toda la que sabrá juzgar en el futuro inmediato sobre lo que se ha hecho y no se ha hecho. De mi parte, ya tendré tiempo para felicitar públicamente los aciertos y ejecutorias de la actual Administración, y así mismo observar y criticar serenamente lo negativo.

Pero ¡cómo duele la indolencia de nuestros representantes cuando, obnuvilados no sé porqué criterios, se muestran sordos a los reclamos de sus conciudadanos!

¡Cómo duele la doblez de sus actuaciones cuando las acciones que se cumplen no responden a sus promesas! ¡Cómo duele que los tabacundeños seamos tratados de esta manera!

Yo no sé si estoy hablando en un idioma diferente o no sé si el hecho de haber enarbolado la bandera de la justicia y velar por los intereses de mi Pueblo y sus habitantes les haya disgustado a los señores concejales. De otro modo no entiendo cómo se puede haber echado al cesto de la basura mi carta en la que solicitaba se revea la elevación drástica en las tarifas del servicio de agua potable, y no haya merecido una respuesta digna, y por el contrario se haya dispuesto el corte de este servicio a quienes -como es lógico- esperábamos una solución al problema planteado.

Insisto que no tengo absolutamente nada en contra de quienes integran el Cabildo Municipal, pero nuestros pedidos merecen ser escuchados y atendidos.

Hoy que estamos muy próximos a elegir a nuestros representantes estamos obligados a realizar la mejor elección. Cierto es que casi todos los candidatos dicen ahora defender nuestros intereses, pero será necesario abrir bien los ojos para no equivocarnos más.

Tabacundo, Marzo de 1992
(Artículo publicado en la revista ENFOQUE)

miércoles, 19 de febrero de 1992

Sumemos esfuerzos...!!

Por: José Nelson Mármol M.

Inmersos como estamos en el proceso electoral que vive nuestro país, no puedo sustraerme de la obligación cívica de comentar algunos hechos que están caracterizando a la actividad política en nuestro cantón.

Aunque no con sorpresa pero sí con preocupación, he podido ser testigo de una campaña sucia por desleal e interesada que está promoviendo el socialcristianismo en Pedro Moncayo, siguiendo a lo mejor las pautas de campaña impuestas por este partido que ya gobernó nuestro país de la manera más tiránica e inmoral y que nuevamente está estirando sus tentáculos de una manera violenta.

No cuestiono (que se entienda bien) al señor Valdiviezo a quien me parece conocerlo como un hombre que no se prestaría a las bajezas que se anuncian por los altoparlantes que están promocionando su candidatura, pero no se puede aceptar por ningún concepto que se trate de instaurar el odio personal en nuestro pueblo a pretexto de hacer creer a nuestra gente -que sí es inteligente- de que ellos son los únicos sacrosantamente ungidos para gobernar nuestro Cabildo. Qué pena da ver que se pretenda apelar de los sentimientos más viles de tratar de tachar a las otras candidaturas con epítetos indignos, y no se trate de dar a conocer los programas de trabajo que al parecer no tienen.

Creo que con estas actitudes antes que lograr el respaldo de nuestro pueblo lo único que están logrando es la antipatía.

¿Por qué estos señores socialcristianos no identifican quienes son los "candidatos politiqueros, inmorales y oportunistas" que dicen en sus altavoces? Es necesario que en esta campaña se respete el derecho que todos tenemos de buscar ser los representantes del pueblo; es urgente que quienes estamos inmersos en este trabajo dignifiquemos la política; los tabacundeños no debemos permitir que la bajeza se enseñoree solo por la perversa intención de demostrar su poder económico.

Permítaseme cuestionar las actitudes de los socialcristianos de nuestro pueblo a quienes al parecer les molesta el respaldo que van cobrando otras candidaturas. Nuestro pueblo es muy inteligente y sabrá escoger a sus representantes en las próximas elecciones, por tanto no es necesario utilizar lo ruin y desleal en la campaña. Esforcémonos mejor por dar a conocer nuestros planes de trabajo y esperemos los resutados.

Sumemos esfuerzos y conseguiremos lo mejor para nuestro pueblo.

Tabacundo,
(Artículo publicado en la revista ENFOQUE)